Peleo con mi vieja. Cancelo mis planes. Depresión. Mensaje a mis dos únicas amigas. Cama. Trato de dormir. Insomnio. Hambre. Café con leche. Cama de nuevo. Sigo sin poder dormir. Pienso.
Así han sido básicamente mis últimos seis o siete sábados. No dejo de pelear con mamá, no dejo de deprimirme, y, por tanto, no dejo de pensar. La mayoría consideraría pensar algo bueno, pero no lo es para mí. Tengo tanta pero tanta mierda en la cabeza, que lo único que logro con pensar es escarbar en esa mierda. A pesar de que pensar siempre comienza con el único objetivo de limpiar un poco todo y sacarme la mierda de adentro, lo único que logro es moverla un poco de lugar, y encontrar partes que ya casi había olvidado que tenía. Me descubro a mí misma perdiendo la pasión. Descubro que todo dejó de importarme, ya nada me importa un carajo. Dejé de ser buena en lo poco en lo que lo era, ya ni escribir bien puedo. Una lástima, verdaderamente. Me descubro a mí misma bajándome cada una de las canciones de los Red Hot Chili Peppers. Y buscando con cuál me siento más identificada. Llego a la conclusión, sin dudarlo por un segundo, de que Under The Bridge es sin duda la canción que mejor describe mi actual estado emocional. Me descubro a mí misma sin que los Red Hot Chili Peppers sean suficientes, ¡no te imaginás en qué estado tengo que estar para que los Red Hot no sean suficientes! Me descubro bajando cada una de las canciones de los Rolling Stones, me siento altamente identificada con Heart of Stone. Trato de mirar todo desde otra perspectiva, trato de ver mi vida desde afuera, y lo único que logro ver es lo triste, depresiva, y sin pasión que me he vuelto. Hace meses que no veo a mi novio en algún lugar que no sea el liceo, lo mismo pasó con mis amigos. Escuchar a los Beatles me hace mal, sufro viendo a la gente feliz. Ya no sé qué carajo me pasa, pero sé que no es bueno, y que tiene que parar. La falta de pasión se ve reflejada en todo lo que hago: en mi escritura, en mis fotos, hasta en mis escritos en el liceo. De hecho, está pasando justo ahora, ya no sé qué escribir. Las letras solían surgir, mis dedos se paseaban por el teclado sin que yo siquiera me diera cuenta, jamás tuve que pensar qué escribir, todo fluía, y ahora nada lo hace. Todo era una mierda, pero al menos me quedaba esto, no había nada más lindo para mí que un cuadrito azul con nombre “Nuevo Documento de Microsoft Word”, o una tarjeta de memoria sd totalmente vacía. Ahora hasta el nuevo documento de Microsoft Word me abandonó, odio mi vida, ojalá todos se mueran, incluido Diego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario