domingo, 1 de mayo de 2011

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Ni siquiera yo misma soy consciente del modo en que las cosas han cambiado desde la última vez que toqué un teclado para escribir algo que no estuviese relacionado a la historia de la filosofía, o la segunda ley de newton. Alguien una vez me dijo que si quería ser ingeniera tenía que saber calcular el centro de gravedad de cualquier objeto que caiga a mi alrededor, y creo habermelo tomado bastante literal. Si no escribo tanto como antes, es principalmente por un tema de tiempo, supongo. El liceo se está comiendo mi vida, y no tengo tiempo ni siquiera para pensar en algo que no sea matemáticas, física, filosofía, literatura, bla bla blaaaa. Pero, volviendo al principio, decía que no soy consciente de cuánto ha cambiado mi vida en los últimos tres meses. Aún no he podido asimilarlo, supongo, necesito un poco más de tiempo que lo normal. Soy lenta, lo admito. El cambiar de colegio siempre supone un montón de inconvenientes, aún cuando lo hayas decidido así, y así quieras que sea. Siempre es difícil dejar atrás pedacitos de vida, aún cuando ya no los quieras, mi caso. No es que no quiera a mi anterior colegio, simplemente no quiero al 80% de la gente que está adentro, es un tema matemático, you know. No podría decir si estoy mejor o peor, simplemente diré que estoy un 75% feliz. A pesar de que dejé atrás un montón de gente que quería... quiero, quiero decir. Un montón de gente que quiero. Deberían de saber que nunca borro, todas y cada una de las letras que escribo son parte de un todo, que se vería destruido si borrara tan solo una de ellas. Volviendo a lo anterior, a pesar de que perdí contacto con un montón de gente que quiero, también gané un par de amigos, y algo no tanto como eso. Por supuesto, también gané más de un par de enemigos, va... no sé si enemigos sería la palabra adecuada, pero digamos que no son desconocidos, pero tampoco son gente a la que me considero capaz de llegar a querer algún día. Conocí seis personas que valen oro, y a los que sí llamaría amigo. Conocí a un chico, tiene novia, no le importó. No recuerdo haber escrito nunca sobre chicos, totalmente... no es un tema recurrente en mi vida, igualmente creo que no vendría mal escribir un poco un día de estos. Me compré un celular que no entiendo, una cámara más grande que mi propia cabeza y una computadora que parece odiarme y amar devotamente al numero 1. Más de 30 propuestas que no acepté. Una que me movió hasta las paredes y al cabo de una semana me hizo un jake mate mortal. Aproximadamente 47 faltas en aproximadamente 60 días de clase, no muy bien ah?
Sí, muchos cambios. Relativamente significativos. Uh, casi me olvido! Empecé a fumar, yup, marihuana, pero ese será otro tema que quede pendiente. Entonces, digamos que empeoré en muchos sentidos y mejoré en muchos otros, pero la verdad es que no me importa. Todos vamos a morir, eventualmente, para ser olvidados. Entonces, que sentido tiene deslomarse para ser el mejor y tener lo mejor si, eventualmente, todos morimos? Cuestión de tiempo...

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