viernes, 27 de mayo de 2011

you guys...

Cuando se trata de chicos, soy bastante complicada. No me importa si es bueno o malo, si es lindo o feo, si me quiere o no. Me importa más una buena lista de reproducción en un ipod que la ternura, y bla bla bla. No me importa cómo sea el pibe, siempre y cuando no se vaya muy al carajo claro, si escucha buena música, y piensa coherentemente. La música y la escritura/lectura son las dos cosas mas importantes en mi vida, y la verdad es que no me veo con un pibe que no sepa lo que son los GNR, o los Beatles, o etc etc. Lo mismo con la lectura, no pide que lean Shakespeare, pero sí pido que lean, lo que quieran, lo que les guste, pero sí que lean. Como ya he dicho, los chicos no son un tema recurrente en mi vida. El primer chico con el que estuve, fue sin duda uno de los errores más grandes que cometí, todavía no he logrado llegar a una conclusión lógica sobre por qué estuve con el. El segundo, es sin duda, el tipo de chico con el que me casaría, tenemos un millón de cosas en común, y llena todos y cada uno de los requisitos: es alto, lindo, tierno, escucha buena música, estudia, trabaja, pero más que nada, hay algo en él que me encanta, no sé que es, pero es ese algo lo que hace que me guste tanto. El tercero, no lo llamaría un error, pues estuve con el aproximadamente seis meses, de cierta manera, sí fue una mala elección, pero no un error. El tercero me hizo pasarla mal, un tiempo antes de estar conmigo, había estado con mi mejor amiga, la que estuve mal fui yo, lo sé. Le dije que no por cerca de dos años, pero llegó un día en el que ya no pude decir no. Creo que fue al único al que llegué a querer, y de cierta manera, todavía lo quiero. Digo querer, no amar. Nunca me enamoré, y no me creo capaz de hacerlo. Repito, la vez que me vi más cerca, fue con el segundo. Y aún así, no llegué. Fuimos amigos antes, y somos amigos ahora, después. Creo que esa es la razón por la cual lo quiero tanto; fue mi amigo, y lo quise, fue mi novio, y lo seguí queriendo, como a un amigo. En cuanto a el cuarto, el cuarto fue algo raro... el pibe es, digamos... perfecto. Sí, creo que esa es la palabra: perfecto. Es perfecto, es lindo, sabe inglés, escucha muuuuy buena música, es bobo, es super tierno, y es el más lindo del los cinco, cabe destacar. Es perfecto, o al menos debería serlo. Debería gustarme, debería debería debería, pero por alguna razón, no me gusta tanto. Pero, when it comes to the fifth one, el quinto me fascina. Si conoces la canción "when u say nothing at all", de Ronan Keating, creo, entonces entenderás perfectamente lo que me pasa con el quinto. El quinto es casi perfecto, casi, tiene novia. Jajajajaja, sí, tiene novia, también la tenía cuando estuvo conmigo, pero no le importó. A mi, en cambio, sí me importó, no creo que nadie se merezca eso (solo los que violan niños, se merecen eso y mucho más). Lo de el quinto fue hace, mas o menos... cuatro semanas, en esas ultimas cuatro semanas mucho no ha pasado; conocí a un chico, que quiero mucho, pero no creo que nunca se pueda llegar a dar nada. Uno de mis amigos se arrepiente de no haber estado conmigo "cuando pudo", todavía no he descubierto cuándo carajo pudo! Conocí a otro chico, que aunque me gusta bastante bastante bastante, no estaría con el.

domingo, 1 de mayo de 2011

c

Ni siquiera yo misma soy consciente del modo en que las cosas han cambiado desde la última vez que toqué un teclado para escribir algo que no estuviese relacionado a la historia de la filosofía, o la segunda ley de newton. Alguien una vez me dijo que si quería ser ingeniera tenía que saber calcular el centro de gravedad de cualquier objeto que caiga a mi alrededor, y creo habermelo tomado bastante literal. Si no escribo tanto como antes, es principalmente por un tema de tiempo, supongo. El liceo se está comiendo mi vida, y no tengo tiempo ni siquiera para pensar en algo que no sea matemáticas, física, filosofía, literatura, bla bla blaaaa. Pero, volviendo al principio, decía que no soy consciente de cuánto ha cambiado mi vida en los últimos tres meses. Aún no he podido asimilarlo, supongo, necesito un poco más de tiempo que lo normal. Soy lenta, lo admito. El cambiar de colegio siempre supone un montón de inconvenientes, aún cuando lo hayas decidido así, y así quieras que sea. Siempre es difícil dejar atrás pedacitos de vida, aún cuando ya no los quieras, mi caso. No es que no quiera a mi anterior colegio, simplemente no quiero al 80% de la gente que está adentro, es un tema matemático, you know. No podría decir si estoy mejor o peor, simplemente diré que estoy un 75% feliz. A pesar de que dejé atrás un montón de gente que quería... quiero, quiero decir. Un montón de gente que quiero. Deberían de saber que nunca borro, todas y cada una de las letras que escribo son parte de un todo, que se vería destruido si borrara tan solo una de ellas. Volviendo a lo anterior, a pesar de que perdí contacto con un montón de gente que quiero, también gané un par de amigos, y algo no tanto como eso. Por supuesto, también gané más de un par de enemigos, va... no sé si enemigos sería la palabra adecuada, pero digamos que no son desconocidos, pero tampoco son gente a la que me considero capaz de llegar a querer algún día. Conocí seis personas que valen oro, y a los que sí llamaría amigo. Conocí a un chico, tiene novia, no le importó. No recuerdo haber escrito nunca sobre chicos, totalmente... no es un tema recurrente en mi vida, igualmente creo que no vendría mal escribir un poco un día de estos. Me compré un celular que no entiendo, una cámara más grande que mi propia cabeza y una computadora que parece odiarme y amar devotamente al numero 1. Más de 30 propuestas que no acepté. Una que me movió hasta las paredes y al cabo de una semana me hizo un jake mate mortal. Aproximadamente 47 faltas en aproximadamente 60 días de clase, no muy bien ah?
Sí, muchos cambios. Relativamente significativos. Uh, casi me olvido! Empecé a fumar, yup, marihuana, pero ese será otro tema que quede pendiente. Entonces, digamos que empeoré en muchos sentidos y mejoré en muchos otros, pero la verdad es que no me importa. Todos vamos a morir, eventualmente, para ser olvidados. Entonces, que sentido tiene deslomarse para ser el mejor y tener lo mejor si, eventualmente, todos morimos? Cuestión de tiempo...