¿Le temes a los cambios? Si me hubiesen hecho esa pregunta hace cinco meses, sin duda mi respuesta hubiese sido sí. Pero precisamente por esos últimos cinco meses si hoy me plantean la misma pregunta diría que no. Hace cinco meses se me planteó uno de los cambios más grandes que sufrí en mi vida, y la verdad, es que lloraba de miedo. Hoy, después de atravesar ese mismo cambio, me siento bien. Me siento de un modo en que jamás me creí capaz de sentirme. Y ahora, más cambios… La poca experiencia que he sido capaz de recolectar a los largo de mis cortos quince años de vida, me dice que solo se puede cambiar para mejor. Que los cambios, por más aterradores que sean, son buenos. Fue gracias a ese gran y scary cambio que conocí al flaco que más quiero en el mundo, y si tuviese que pasar por todo lo que pase de nuevo, lo haría, porque lo amo. Lo amo y eso es lo único que importa. Importa que lo conocí a él y que mi vida es diferente ahora. Yo soy diferente ahora. Por tanto, cambios = bueno. Bueno = happiness. Happiness = what I’ve always wanted. Simple equation, you know, cambios = what I’ve always wanted.
Changes - David Bowie.